Esta es una referencia que integra lo que expresan programas y visiones de las agrupaciones y partidos de la Alianza UNIDAD, para enriquecer el discurso de candidatos, portavoces y dirigentes. No es un documento oficial.
UNA SOCIEDAD SIN HOMOFOBIA
CONTEXTO
Bolivia ha avanzado lentamente en el reconocimiento de la diversidad sexual como parte esencial de su tejido social. Si bien la Constitución y algunas leyes contemplan el principio de igualdad, la realidad diaria para las personas LGTBQ+ sigue marcada por múltiples formas de discriminación, exclusión, violencia y discursos de odio. Persisten prejuicios arraigados que se traducen en agresiones físicas y simbólicas, obstáculos para el acceso a derechos básicos, y una fuerte invisibilización en el espacio público, los medios y las políticas públicas.
El país ha iniciado, un proceso de reconocimiento de sus diferencias culturales, étnicas, generacionales, religiosas y también de género y orientación sexual. Sin embargo, estos avances han sido insuficientes frente a la creciente ola de violencia estructural y simbólica contra las minorías sexuales. La homofobia, junto al racismo y el machismo, se mantiene como uno de los principales obstáculos para construir una democracia real y una convivencia social basada en la dignidad. Frente a ello, las propuestas programáticas de la Alianza UNIDAD coinciden en la necesidad de proteger a las personas LGTBQ+, garantizar el ejercicio pleno de sus derechos, y erradicar todo tipo de discriminación por orientación sexual o identidad de género.
Con esta propuesta, Bolivia puede convertirse en un país que reconozca su pluralidad como una riqueza, no como un problema, y que garantice que ningún boliviano o boliviana sea perseguido, agredido ni invisibilizado por su orientación sexual o identidad de género. La democracia se fortalece cuando la dignidad no tiene excepciones.
PROPUESTA
La política de la Alianza UNIDAD debe expresar la voluntad de construir un país donde nadie sea excluido o violentado por amar diferente, por sentirse diferente o por vivir diferente. Esto se traduce en tres líneas de acción estratégicas:
Política Pública de Inclusión y No Discriminación por la Diversidad Sexual y de Género, una política transversal de protección de los derechos LGTBQ+, con enfoque interseccional y territorial. Esta política incluiría:
* La tipificación y sanción específica de crímenes de odio por orientación sexual e identidad de género.
* La formación obligatoria para servidores públicos (educación, salud, justicia, policía) en derechos humanos LGTBQ+.
* La garantía del derecho al cambio de nombre e identidad de género en todos los documentos oficiales, sin trabas ni discriminación administrativa.
Educación para la Igualdad y la Convivencia Democrática: La homofobia y los prejuicios se aprenden. Por ello, se debe incorporar a nivel curricular una educación integral en derechos, diversidad y respeto desde el nivel primario hasta la secundaria. Eso requiere un programa nacional de formación para docentes y campañas públicas de sensibilización en alianza con organizaciones de la sociedad civil.
Protección Social, Participación y Visibilidad de la Comunidad LGTBQ+: La lucha contra la discriminación se debe complementar con políticas de acceso a salud, empleo digno, y seguridad social para personas LGTBQ+, muchas de las cuales han sido históricamente expulsadas de estos derechos. Se debe promover la participación política, cultural y ciudadana de la comunidad mediante cuotas inclusivas en espacios de deliberación, fomento de expresiones culturales diversas, y financiamiento a iniciativas locales lideradas por personas LGTBQ+.
ACCIÓN
En los primeros 100 días de gobierno, la Alianza UNIDAD asumiría como prioridad ética y política la defensa de los derechos de las personas LGTBQ+ y el combate frontal contra la homofobia en todas sus formas. Se propone la promulgación del “Decreto Supremo por la Igualdad Real y la Protección de las Diversidades Sexuales y de Género”, que establezca:
* La determinación para que los ministerios y gobiernos subnacionales adapten su normativa y políticas institucionales para incluir el enfoque de no discriminación por orientación sexual e identidad de género.
* El inicio de un Plan Nacional de Sensibilización contra la Homofobia, articulado entre los ministerios encargados de la Educación, Comunicación, Salud y Cultura.
Este decreto deberá estar acompañado por una mesa técnica nacional de urgencia, que coordine con organizaciones de la sociedad civil la implementación de las consiguientes medidas legislativas y presupuestarias.
